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Contaminación marina

Desde hace años, el ser humano ha contribuido en gran medida a aumentar los niveles de contaminación en el mundo. Ya no nos resulta extraño escuchar noticias en la televisión, en la radio o incluso en las redes sociales acerca de los graves problemas que muchas zonas del planeta están sufriendo debido a la contaminación.

El hombre es el principal causante de esta gran polución masiva que se está desarrollando a escala mundial. Hoy en día, son tantos los desechos que se producen que está afectando a nuestro planeta de forma considerable. ¿Cómo es posible que hayamos llegado a un punto de no retorno? ¿Por qué se ha permitido? ¿Cuáles son los agentes nocivos más determinantes a escala global?

En primer lugar, para responder a estas y otras preguntas, comenzaremos viendo lo que se entiende por contaminación: se refiere al conjunto de todos aquellos agentes nocivos vertidos por el ser humano en un ecosistema. Al ser elementos externos y no habituales, provocan serias consecuencias sobre el mismo, ya que dicho ecosistema no tiene capacidad de respuesta frente a estas sustancias de riesgo. La principal consecuencia de dichos vertidos es un impacto ambiental brutal para los animales y plantas que habitan en él.

AGENTES CONTAMINANTES

Existen diferentes agentes contaminantes que afectan a los mares y océanos de todo el mundo. Vamos a ir viendo poco a poco cuáles son los efectos sobre la vida marina:

 

Plástico

Una de las sustancias más contaminantes que ocasionan graves problemas a la fauna marina es el plástico. En los últimos años, el consumo de artículos de plástico ha aumentado notablemente. Se ha sustituido un gran número de utensilios y herramientas de madera o tejidos naturales por elementos creados a base de plástico.

En primer lugar, este material procede del petróleo, por lo que ha sido necesario aumentar las extracciones de este oro líquido en los países subdesarrollados. Si ya dependíamos enormemente del petróleo para nuestra vida, ahora también lo hemos incorporado para diseñar nuevas herramientas y productos. En segundo lugar, muchos de ellos son materiales de un único uso, por lo que generamos muchos residuos que luego no sabemos cómo gestionar por falta de espacio físico terrestre. Y tercero, este material no es biodegradable. Tarda años en descomponerse. Lo peor es que estos residuos llegan a los mares y océanos, los animales marinos los consumen creyendo que son alimento y mucho de ellos acaban muriendo. Se han encontrado varios ejemplares de cachalotes con restos de plástico en su sistema digestivo; lo mismo les ocurre a las tortugas, confunden las bolsas de plástico con medusas que ingieren; un gran número de aves como gaviotas y alcatraces se comen los tapones de las botellas e incluso ¡perchas de la ropa! Imaginad cómo les afecta a su organismo.

Pero si esto es malo, todavía queda algo mucho peor. No todos los animales sufren una muerte inmediata, la mayoría de los peces que se encuentran en los mares y océanos ingieren plástico en proporciones muy pequeñas que son prácticamente invisibles a sus ojos y a los nuestros. El verdadero problema se encuentra aquí camuflado: los peces bioacumulan estas sustancias y lo transmiten a lo largo de toda la cadena trófica. Los grandes pelágicos, aquellos que se encuentran en lo alto de la cadena alimenticia (superdepredadores), como los tiburones y cetáceos, acumulan grandes concentraciones de esta sustancia en su organismo junto con otros agentes nocivos como los metales pesados (procedentes de la agricultura). Esto nos debería llevar a pensar: cuando comemos pescado, ¿estoy comiendo plástico? Pues lamentablemente la respuesta es Sí, está disuelto en partículas microscópicas en el interior de sus tejidos, de su carne. Por lo tanto, la calidad del pescado salvaje ha menguado bastante en los últimos años.

(Por ejemplo, en el océano Pacífico existe una isla denominada “Isla basura”: se encuentra entre Hawai y el Pacífico norte y tiene una extensión de aproximadamente 70 hectáreas.)

 

Residuos procedentes de la agricultura

Otro de los agentes nocivos que provocan graves perjuicios al ecosistema marino son los residuos procedentes de la agricultura intensiva que cada día se practica más: nitratos, fosfatos, plaguicidas, herbicidas, fertilizantes químicos, metales pesados. Todos estos productos son utilizados por los agricultores de manera habitual en sus cultivos para asegurar que las frutas, verduras y hortalizas estén cosechadas para una fecha fijada de antemano y con un aspecto que invita a comerlas.

Estos agentes son rociados e inoculados en el alimento, de forma que cuando llega a tu mesa, tú también los consumes. Pero además, estos agentes químicos tan nocivos son vertidos al mar gracias a las aguas de escorrentía que arrastran todos los desechos. Cuando llegan al medio acuático, lo contaminan: se produce un boom de alimento que impide que la luz llegue a aguas más profundas, consumen el oxígeno disponible en las primeras capas de agua. Esto ocasiona que muchas especies mueran y que otras acaben migrando a otro hábitat más saludable para su salud. Se produce pérdida de biodiversidad en el ecosistema marino costero.

 

Vertidos de petróleo

Antes mencionamos que el plástico procede del petróleo. Hablemos de los efectos del petróleo sobre los mares y océanos. El 40% de los vertidos de petróleo se deben a accidentes ocasionales producidos en los buques de carga del crudo. Hoy en día, el volumen de tráfico marítimo es impresionante, existen numerosas rutas comerciales que los cargueros emplean para distribuir el crudo por todo el mundo y en muchos casos sufren averías o colisionan con otros barcos ocasionando un vertido de crudo. Todos hemos oído hablar del caso del Prestige, del Exon Valdes, del Erika Urquiola, buques cargados de petróleo que sufrieron un accidente y perdieron la carga en el mar.

El petróleo es un hidrocarburo altamente contaminante que puede ocasionar problemas serios de salud. Emite sustancias volátiles nocivas que nos son apreciadas por el ojo humano; forma una película sobre el agua y no permite la entrada de luz ni de oxígeno; los animales se manchan con esta sustancia pegajosa y es muy muy difícil deshacerse de ellas. Las aves impregnadas de crudo son incapaces de volar y se ahogan por el peso del agente contaminante; los cetáceos quedan igualmente impregnados de dicha sustancia y muchos de ellos mueren; los peces que poseen libertad para sumergirse y nadar, son los únicos que pueden escapar del lugar dejando su nicho ecológico vacío por el momento (pérdida de biodiversidad). El impacto medioambiental que supone un vertido de petróleo es de una magnitud impresionante.

Pero no solo existe petróleo y derivados del crudo en los ecosistemas marinos por accidentes de barcos. Se han registrado altas concentraciones de derivados del petróleo en zonas costeras procedentes de los barcos (corresponde al 60% de los vertidos): descuidos, pérdidas casuales, limpiezas de sentinas…

 

Vertidos industriales y urbanos

Otra de las vías de entrada de agentes nocivos al medio marino, sobre todo en las franjas costeras, son los desechos procedentes de los vertidos industriales y urbanos a los ríos. Supone el 80% de los aportes contaminantes y se refiere, por ejemplo, a los gases emitidos por los coches, fosas sépticas, cultivos…

 

Residuos nucleares

Los residuos radioactivos que se expulsan de las centrales nucleares van a parar a los ríos igualmente. Provocan una subida de la temperatura del agua, lo que favorece la pérdida de muchas especies que no son capaces de regular su organismo para superar los cambios tan bruscos producidos. De nuevo, pérdida de la biodiversidad en el medio acuático por contaminación.

 

Contaminación acústica

Otra variedad de polución que existe en nuestros mares y océanos es la contaminación acústica provocada por el aumento del tráfico marítimo y las prácticas militares (explosivos, sónar, radar…). En este caso, los animales más afectados son los cetáceos ya que ven interferido su sistema de ecolocalización, el cual les permite orientarse bajo el agua y localizar a sus presas. Poco a poco, el número de varamientos masivos de cetáceos ha aumentado y se cree que es debido al gran número de barcos que navegan cerca de los hábitats naturales de estos grandes pelágicos. Pero la existencia de tantos barcos en los lugares de residencia de los cetáceos ocasiona también problemas entre los individuos de una misma familia de cetáceos ya que debido al enorme ruido submarino son incapaces de comunicarse con sus semejantes y muchos de ellos acaban perdidos, solos y sin rumbo.

Después de conocer cuáles son los principales medios de contaminación que existen, y cómo la mano del hombre ha sido fundamental para agravar la situación de los mares y océanos en los últimos años, cabe señalar que está solo en nuestra mano acabar con esta situación o al menos tratar de minimizar el impacto ambiental. Existen numerosas medidas preventivas para intentar que esta situación no empeore aún más. En primer lugar, dejar de utilizar el mar como vertedero. Otras medidas pueden ser disminuir la utilización de plásticos, utilizar sustancias naturales y biológicas menos contaminantes en la agricultura, y sobre todo, concienciar y sensibilizar a la población mundial.